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Advasana | Postura del cadáver invertido

por
Míriam
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30 julio, 2015

Advasana significa «la postura bocabajo», pero solemos referirnos a ella como «cadáver bocabajo», por las similitudes que tiene con Shavasana, cambiando la orientación del cuerpo. Esta es otra de las posiciones básicas que se emplean para aquellas asanas que debemos ejecutar en posición prona, es decir, tumbados sobre el vientre en el suelo. También puede servirnos como descanso, no obstante, normalmente no se recomienda mantenerla durante mucho tiempo sin apoyos, pues puede causar molestias.

Nombre en sánscrito: अद्वासन
Transliteración: Advâsana / Advasana.
Traducción: Postura del cadáver bocabajo.
Clasificación: Postura básica. Postura de relajación.
Nivel: Básico.

¿Cómo se ejecuta?

Para realizar esta asana, nos debemos tumbar bocabajo en el suelo, es decir, con el vientre pegado a él. A diferencia de Shavasana, en la que podíamos utilizar algunos apoyos, en esta puede ser más difícil en uso de ellos, no obstante, siempre podemos mejorar la posición. Grosso modo, se trata simplemente de tumbarnos en el suelo con los miembros estirados y ligeramente separados. Pero vayamos por partes:

Advasana podríamos decir que se trataría del negativo de Shavasana. Excepto por algunos detalles, prácticamente ejecutamos de manera negativa (como si de un espejo se tratara) los movimientos de la asana mencionada.

Los pies se colocan con los empeines apoyados en el suelo, con los talones dejados caer ligeramente hacia fuera, y los dedos gordos tocándose entre sí, o bien que ambos se miren. Podemos separar las piernas a la anchura de las caderas.

Aunque, quizás te sea más cómodo colocar los dedos de los pies apoyados en el suelo. Realmente, si buscamos el relax absoluto en esta posición, esta forma de colocar los pies puede crear cierta tensión, evitando así la sensación de abandono que se recomienda en estas posiciones.

Al estar tumbados también aquí, la columna vertebral no tiene que luchar contra la fuerza de la gravedad, lo que implica que pueda relajarse y que solo tengamos que hacer ciertas correcciones para evitar la descompensación. Algunas de estas correcciones pueden deberse a, por ejemplo, que sintamos molestias en nuestra zona lumbar, ya que las vértebras pueden recibir un poco de presión. En este caso, puedes llevar las manos bajo el vientre, o utlizar un cojín o una manta no demasiado alta (unos tres-cinco centímetros pueden estar bien)colocada justo debajo de nuestro vientre, atenuando así la lordosis lumbar.

Para la comodidad de las cervicales, la asana se suele llevar con el rostro colocado sobre una mejilla, o sobre la sien. Es decir, con el rostro vuelto a un lado. Aunque también es posible colocar la frente en el suelo o la punta de la nariz.

Si aun así, sientes que el cuello recibe mucha tensión, una variante que puedes hacer es colocando las dos manos, una sobre la otra, a la altura de la frente, y apoyar tu frente en ellas, eso te dará mayor comodidad.

Paras las mujeres con pecho voluminoso, esta posición puede resultar un tanto incómoda. Como recomendábamos en el punto anterior, una forma de recibir menos presión en esta zona, es colocando una mano sobre la otra, con las palmas hacia el suelo, y apoyando en el dorso de la mano que queda arriba la cabeza. También el uso de una manta gruesa debajo del tronco, puede ayudar a descomprimir la zona. Vas probando hasta ver qué elementos necesitarás para encontrarte cómoda o cómodo.

Al igual de Shavasana, los brazos y las manos se sitúan a lo largo del cuerpo, con las palmas mirando hacia el techo, de esa forma, las articulaciones de los hombros y brazos alcanzarán mayor descanso.

Puntos claves

  • Pies y piernas ligeramente separados.
  • Columna vertebral alargada.
  • Rostro dirigido hacia un lado.
  • Brazos a lo largo del cuerpo con las palmas de las manos hacia arriba y los dedos sueltos.

Lo que transmite,  lo que significa

Advasana nos da descanso, o nos inocula energía para las asanas pronas, que suelen ser de extensión de la columna o de fortaleza de miembros. Cuando acabamos de ejecutar una de estas asanas, dejar que el cuerpo fluya a Advasana nos permite encontrar el ansiado relax y descanso después del esfuerzo. Eliminar la tensión mediante las posturas de relajación es tan importante como volver a ponerlas en marcha.

Los beneficios que aporta

La tensión se aligera, el descanso sobreviene enseguida en Advasana. El contancto con el suelo y la ligera compresión de los órganos abdominales ayuda a tonificarlos.  Dejar que el cuerpo se abandone a la fuerza de la gravedad, permite que la sangre circule con fluidez, en una orientación distinta a la que llevamos durante el día. Los niveles de sangre se regulan de pies a cabeza, lo que nos invita a entrar a un estado de descanso y de sopor que invitan al sueño. Cualquier postura de relajación, de descanso, va a eliminar las tensiones de nuestro cuerpo (por dentro y por fuera) y de nuestra mente.

Posibles contraindicaciones

Advasana no suele tener importantes contraindicaciones, pero debemos tener en cuelta que cualquier molestia que podamos tener en la zona abdominal, puede verse perjudicada por la presión de nuestro vientre contra el suelo: hernias inguinales, prolapsos,  inflamación abdominal importante… todas ellas pueden suponer que debamos dejar la asana para el momento en que nos encontremos bien, o descartarla de nuestra lista de asanas. Pero, como siempre recomiendo, esto quien mejor te lo puede asegurar es tu médico, así que consúltale.

Para las mujeres embarazadas, no se recomienda en absoluto dicha posición.

 

¡Namasté!