¿SON ESTAS CLASES PARA TI?

Existen muchos motivos por los que ir a practicar yoga. Porque te lo ha recomendado el médico, porque te lo han aconsejado unos amigos, porque has buscado por internet y te ha gustado la idea, porque te duele la espalda, porque no consigues relajarte, porque quieres alcanzar el Nirvana, porque se te ha quedado la tarde del lunes libre y no sabes qué hacer… Vamos, que cada uno tiene sus motivos, y todos son muy lícitos. Sin embargo, muchas veces estos motivos nos pueden llevar a hacernos ideas equivocadas o a decepcionarnos y sentir que hemos perdido el tiempo.

Para ambos (para ti y para mí) puede ser interesante saber si realmente esto es lo que tú estás buscando. En tu caso, porque así te ahorras tiempo y puedes probar otras cosas si ves que no es lo que buscas; en mi caso, porque al ser grupos reducidos, la práctica es más personalizada, por lo que he de ir adaptando las posturas a cada alumno (y eso lleva mucho tiempo y esfuerzo).

Sin embargo, antes de continuar también tengo que decirte que en muchísimas ocasiones ha sucedido que alguien vino con una idea preconcebida sobre el yoga y se fue con una impresión totalmente diferente, por lo que esto es solo una guía, y nunca un dogma. Simplemente, quiero orientarte para que vengas segura/ seguro:

Estas clases NO son para ti si:

  1. Buscas resultados inmediatos. Tu idea es venir a practicar yoga y que se solucione rápidamente tu problema (ya sea de salud, ya sea para relajarte, ya sea alcanzar el nirvana…).
  2. Buscas una práctica deportiva. Si lo que quieres es una práctica física, te recomiendo que vayas a otras disciplinas que se enfocan en ese aspecto, como Stretching, Pilates o Crossfit.
  3. No te interesa nada la filosofía o la espiritualidad. Puede que en otras clases de yoga no sea así, pero en las que yo imparto, en todas hay algún tema filosófico o espiritual en el que basamos nuestras clases. Si no te interesan, es mejor que busques a otro profesor u otra actividad.
  4. Si lo que te interesan son temas esotéricos, de magia, rituales, ángeles, milagros y cosas de esas… El yoga no tiene nada que ver con ese tipo de cuestiones, aunque existan personas que las mezclen, este tipo de ideas se aleja muchísimo de lo que en mi caso, me gustaría transmitir en las clases.
  5. Si tienes alguna dolencia que sea incompatible con la práctica de yoga.
  6. Si te cuesta adquirir un compromiso. Para nosotros también es importante poder asegurar la plaza a personas que de verdad quieran venir y practicar yoga. Al ser grupos reducidos en muchas ocasiones existen listas de espera y personas que de verdad necesitan practicar. Si sabes que es solo un capricho, por favor, deja el espacio a alguien que de verdad lo necesite.

Estas clases SÍ son para ti si:

  1. Eres consciente de que como cualquier otra disciplina, necesitarás de constancia y voluntad. Sabes que en una sesión de yoga (ni en diez) no vas a conseguir curarte milagrosamente de tu dolor de espalda, o caer profundamente relajado/a, o solucionar todos tus problemas de sopetón, o alcanzar el Nirvana.
  2. Buscas una práctica holística, donde trabajes cuerpo, mente, espíritu. Vienes a mejorar tu salud física, pero también aceptas una práctica con enfoques diferentes.
  3. Si te gusta leer, aprender otras culturas, otras maneras de ver el mundo, comprender diferentes enfoques, siempre desde el respeto a tus propias ideas y creencias.
  4. Si quieres una práctica de yoga basada en las fuentes, principios y enseñanzas del yoga sin florituras ni adornos ajenos al mismo. El yoga es una ciencia, no una creencia.
  5. Si tu médico o especialista sabe qué es el yoga (a veces nos encontramos casos que, en nuestra opinión, no es recomendable practicar yoga a pesar de la prescripción médica, o bien nuestro estilo no es el adecuado para ello) y te lo ha recomendado o bien no tienes ningún problema de salud importante que te limite la práctica.
  6. Si de verdad quieres integrar el yoga en tu vida. Siempre digo que la práctica en realidad es un laboratorio para nuestra vida diaria. Si realmente quieres adquirir el compromiso de transformarte completamente, entonces, ¡ven!