Desarrollando nuestra Consciencia

Vamos caminando por la calle, sabemos dónde ir: al trabajo, a sacar la basura, a por los niños, a comprar el pan… y de manera automática nos vamos moviendo, siempre con la mente “en otras cosas”, siempre atentos a llegar al lugar. Sin embargo, hay momentos –momentos de lucidez– en los que, de repente, nos detenemos y nos damos cuenta de dónde estamos, de qué sucede alrededor de nosotros y de qué sucede dentro de nosotros.  Nos hemos parado y hemos sido conscientes de nuestro presente: un alto en el camino.

Esos son los momentos de lucidez que a veces suceden espontáneamente dentro de nosotros, sin embargo, la mayor parte del tiempo nos comportamos como autómatas; hasta que un día, quizás por azar, quizás porque la vida nos ha llevado –por algunos de sus senderos- nos encontramos con algo o con alguien que nos dice: ¿Estás siendo consciente? ¿Estás aquí y ahora? ¿Y a qué esperas?… Hoy vamos a ver uno de esos senderos que te sacude por los hombros y te dice: ¡Date cuenta!

La Consciencia y el Yoga

Te encuentras en tu sesión de yoga. Quien te instruye te va explicando la forma en que construyes tu asana: tus pies juntos, bien apoyados en la tierra; tus rodillas estiradas, pero sin bloquear; tus muslos fuertes; tu pelvis neutra; tus hombros abajo y atrás; tu mentón recogido; tu coronilla alineada con el cielo… Tu respiración profunda; tu atención a la punta de tu nariz… Y vas recorriendo tu cuerpo en busca de tu correcta alineación, vas observando tu respiración en busca de la profundidad, vas dirigiendo tu atención, tu mente, a ese punto de concentración. Enhorabuena, has despertado tu Consciencia. Durante ese pequeño lapso de tiempo, has llevado tu atención al presente y has ido caminando por tu cuerpo, mente y respiración siendo consciente de cada uno de los elementos.

Pero, en el sendero del Yoga, lo importante es cuando llevas tu práctica fuera de tu esterilla, y poco a poco, empiezas a ser consciente de tu día a día: de cómo caminas, de qué respiración llevas, de ´tu alineación cuando te sientas en una silla…

La Consciencia comienza a invadir cada aspecto de tu ser y cada aspecto de tu vida. Empiezas a conectar con tu interior y con el exterior. Eres Consciente. Eres Consciencia.

Algunos elementos que la conforman

Nuestro principio es la Consciencia: como un aroma, una esencia, invade cada momento, cada instante; pero también podemos desglosarla en varios elementos que nos ayuden a desarrollarla. Podríamos hablar de infinidad de ellos, pero nos centraremos en cuatro:

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Conscientes del aquí y del ahora

Aquí y Ahora. Una respiración. Un pestañeo. El leve movimiento de tu mano. Un sonido. Un aroma. Un pensamiento… Aquí y ahora puedes ser consciente. Aquí y ahora tu ser se sitúa en el momento presente y observa como un Testigo. Despertar tu Consciencia es observar desde esa Consciencia Testigo todo aquello que sucede dentro y fuera de ti. Una simple acción: observa cuando inspiras, y observa cuando exhalas, abre tu consciencia a este momento, a esta realidad; abre tu consciencia y la acerca a la Verdad.

 

Hari Om

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