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Virabhadrasana III o el Guerrero nº 3

por
Míriam
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11 abril, 2016

Esta semana, en clase, practicamos Virabhadrasana III, la versión final del enlace de los guerreros. Una poderosa asana de equilibrio que representa al guerrero Virabhadra en su tercer aspecto… un hermoso mito que reproduciremos a continuación. Esta asana fortalece pies, piernas y columna, ayuda a alinear caderas, tonifica órganos abdominales y mejora la concentración entre otras cosas. Además, nos ayuda a desarrollar nuestro sentido del equilibrio, algo que nos viene muy bien en la primavera.

Cómo se ejecuta

Ya hemos enlazado de Virabhadrasana II a Virabhadrasana II, y nos mantenemos en esta posición un instante para estabilizar nuestro cuerpo y nuestra mente. De aquí vamos a recoger la pierna que está extendida hacia atrás y a llevar las manos juntas frente al pecho. Desde esta posición, a nivel de las caderas comenzamos a inclinar el tronco para colocarnos paralelos al suelo, y, al mismo tiempo, vamos alzando la pierna que estaba extendida hacia atrás, y la que teníamos delante,, con la rodilla flexionada, la vamos estirando. De esta forma, nuestra pierna y nuestro tronco forman una T.

En este momento puedes decidir si mantienes tus brazos en el pecho, o si los llevas estirado hacia delante. Si eliges esta segunda opción, verás que tu equilibrio se compromete bastante, por lo que habrás de tener cuidado.

El pie que está abajo debes sentirlo bien asentado. El pie que está arriba lo mantienes estirado (en flexión plantar).

La pierna que está abajo se mantiene recta, sin bloquear la rodilla y la que está alzada, también.

Las caderas, según el lado, van a realizar acciones diferentes. La que se encuentra sustentando la pierna alzada se encuentra en rotación medial y en extensión neutra. La que se encuentra sobre la pierna base, se encuentra en aducción y flexión. Es importante que el movimiento surja desde las caderas.

El tronco se encuentra trabajando intensamente ya que tiene que mantenerse erguido y enfrentarse a la fuerza de gravedad, por lo que será interesante tener desarrollada dicha musculatura. Así mismo, el abdomen también realiza una fuerza de contención de la postura para el mantenimiento de la misma.

La cabeza podemos llevarla en alineación con la columna, de manera que dirijo mi mirada hacia el suelo, o bien podemos flexionar posteriormente el cuello para mirar la punta de los dedos de las manos extendidas.

Dependiendo de la posición que hayamos adoptado, las acciones serán distintas. Imaginemos que hemos optado por la posición final, en ese caso tendremos los hombros en rotación lateral y flexión y los codos y las manos en extensión.

Puntos claves

  • Estabilidad en la pierna base.
  • Tronco paralelo al suelo.
  • Pierna trasera bien estirada.
  • Brazos en distintas posiciones, según equilibrio: en “namasté”, o estirados hacia el frente.

Deshaciendo la postura

Para volver de la postura, lleva tus manos hacia el pecho y poco a poco ve colocando el tronco en posición perpendicular al suelo, mientras recoges la pierna alzada.

Lo que transmite, lo que significa

Para hablaros de lo que transmite, os dejo aquí un hermoso artículo de Raquel Sanz, donde nos explica el significado de las asanas que conmemoran al guerrero Virabhadra y donde hace referencia a la que estamos viendo hoy:

Sabías que muchas asanas deben su nombre a figuras mitológicas de la India q tuvieron vidas fantásticas y poderes sobrehumanos? Muchas de estas historias mitológicas reflejan los más profundos anhelos, obstáculos e intenciones de los seres humanos. Conocer su historia puede inspirarnos a plasmar lo extraordinario de estos seres en nuestra práctica.

El origen de las posturas de Virabhadrasana, el Guerrero I, II y III, se relaciona con un antiguo cuento mitológico sobre el dios Shiva del poeta Kalidasa en su gran obra Kumara Sambhava (El nacimiento del señor de la guerra). Una historia de amor, apego, orgullo, venganza, violencia, tristeza, compasión y transformación. Las luces y sombras de todos los seres.

Lord, Shiva, el destructor, es considerado el dios más poderoso de todo el panteón hindú. La leyenda cuenta que Virabhadra surgió del sufrimiento de Shiva tras conocer la muerte de su esposa Sati, quien después de ser humillada y faltada al resto por su padre, reunió todas sus fuerzas hasta conseguir que su cuerpo estallara en llamas.

Cuando Shiva se enteró de la muerte de Sati, se sumió en una profunda tristeza que enseguida se trasformó en una feroz ira. Se arrancó un mechón de su enmarañado cabello arrojándolo con toda su fuerza contra la tierra y de ahí dio forma al más terrible de los guerreros, Virabhadra, para matar a Daksha y y así vengar la muerte de Sati.

De aquí surgen los 3 aspectos de virabhadra

  • En la primera representación (Virabhadrasana I), Virabhadra aparece en el lugar donde encontrará a Daksha, emergiendo de la tierra con una espada en cada mano.
  • En su segundo aspecto, (Virabhadrasana II), Virabhadra se mantiene equilibrado en el centro, observa a Daksha y establece su blanco.
  • En la tercera representación (Virabhadrasana III), Virabhadra se mueve con sutileza, junta ambas espadas al frente y decapita a Daksha.

Pero Virabhadra no es simple guerrero sediento de lucha y venganza. Al igual que Shiva, ambos destruyen para crear. Su verdadero enemigo es el Ego. Al cortar la cabeza de Daksha, que representa el Ego, Virabhadra nos ayuda a recordar que somos simples seres humanos en evolución continua.

Tras esta venganza Shiva reintegra de nuevo a Viabhadra como parte de sí. Su furia se ha calmado pero aparece el arrepentimiento por los daños de su sangrienta acción. Cuando Shiva encuentra el cuerpo sin cabeza de Daksha, el dolor que siente se convierte en compasión y colocándole una cabeza de cabra le devuelve a la vida.

Cuando practicamos alguna de estas 3 versiones de Virabhadrasana, cultivamos la mente de Virabhadra, la mente del guerrero que tiene una visión de 360º. El guerrero, que está preparado para la lucha, controla todo a su alrededor, con su atención permanente, no solo en lo que está delante de él sino también en lo que sucede en la periferia.  Con su mirada externa e interna no solo ve el horizonte, sino que también siente y percibe de reojo lo que sucede en todo su contorno.

Esto se traduce fácilmente en el asana, ya que nuestra atención no solo debe estar en lo que vemos con los ojos de la cara, como el brazo y la pierna delanteros, sino también en lo que sucede en la parte de atrás y expandirse en todas las direcciones y acciones que configuran el asana porque si no el alineamiento se pierde y la postura deja de irradiar presencia y firmeza.

Del mismo modo Virabhdra nos enseña a mantener el equilibrio y la estabilidad interna y externamente en las condiciones más adversas. Así que si podemos imaginarnos como un guerrero valiente destinado a cumplir nuestra misión quizá descubramos una nueva forma de expresar nuestra fortaleza interna en las posturas que practicamos, además de la fuerza y determinación necesarias para enfrentarnos a las vicisitudes de la vida.

Espero que te haya gustado y te sirva para que tu  práctica sea cada vez más sutil e inspiradora.

Namaste

Los beneficios que aporta

Para nuestro sistema musculoesquelético, Virabhadrasana III previene la artrosis lumbar y la artrosis dorsal, así como la cifosis. Tonifica los músculos de las piernas, fortaleciéndolos –los corredores pueden ejecutarla y notarán un gran vigor-. Ayudan a la alineación de la columna y a mantenernos de pie sobre la planta de los pies, y mejora nuestro porte.

Permite reforzar nuestro equilibrio y alcanzar la serenidad la fuerza y la armonía. Además, mejora la concentración.

¿Alguna contraindicación?

Salvo dolencias específicas de rodillas, caderas, o problemas específicos de equilibrio, puede ser practicada por todo el mundo. No obstante, consulta siempre a tu médico si tienes alguna duda.

Om Shanti.