La Inspiración llega a veces como una gran ola, y otras veces va naciendo como una hermosa flor. Cada vez que nos adentramos en nuestra esterilla, y vamos a tomar contacto con esa corriente que es el Yoga, todo nuestro ser debe encontrar una vía, una motivación que nos ayude a integrar el cuerpo, la mente, el corazón y el espíritu para darle un sentido a cada acción, cada técnica, cada pensamiento. La inspiración es como esa luz al final del oscuro túnel que nos ayuda a conectar en todos los aspectos del ser. Es la parte más hermosa de mi profesión: encontrar la inspiración en cualquier rincón de la vida y del universo. Y en este artículo te hablaré de algunas de ellas, y que también encontrarás en algunas publicaciones.

CUALQUIER COSA PUEDE SER INSPIRADORA

En cada pensamiento, palabra, experiencia; en cada ser vivo, en cada cosa, en cada fenómeno; en cada rincón del vasto universo exterior e interior, brota incesante la fuente de la Inspiración.

Yoga significa Unión, y esa Unión significa que cada parte contiene el Todo: un hermoso tapiz de pequeños universos que manifiestan dentro de sí el inconmensurable Uno. Es por ello que podemos encontrar en cada aspecto de la vida a esa maestra que nos enseña e instruye para alcanzar la experiencia de unidad consciente.

Muchas son las fuentes de inspiración que cada día me ayudan a elaborar clases integradoras y con un profundo sentido en el que poder indagar. Una palabra escuchada en algún momento concreto, una imagen que pasa a través de nuestros ojos, una conversación reveladora, un texto que lea… son algunas de las principales fuentes inspirativas que tomo para poder ofrecer no solo una serie de técnicas aprendidas en algún momento, sino para darle un sentido a todo lo que intento enseñar y transmitir.

Desde la propia Naturaleza que nos rodea, en cuya observación podemos comprender de qué manera somos parte integrada de este hermoso tapiz que es la existencia, y cómo todo lo que en ella se manifiesta también se refleja en nosotros, conociendo así a través del macrocosmos, nuestro porpio microcosmos; hasta los sagrados textos de la humanidad, las distintas corrientes filosóficas y de pensamiento que nos han servido para cultivarnos y para encontrar una herramienta, guía o camino que nos enseñe a navegar por nuestro mundo interior.

Pero también son las pequeñas cosas del día a día las que me sirven de inspiración para poder transmitir el vasto conocimiento que hemos ido heredando y descubriendo a lo largo de todo el tiempo. Una palabra, una duda, una imagen, un aroma, una música que despiertan algo y que dan el sentido que busco para cada una de las enseñanzas que transmitimos en nuestras clases.

FUENTES DE INSPIRACIÓN PARA LAS CLASES DE YOGA

Cuentan los antiguos sabios que el Yoga existe desde que el hombre camina sobre la Tierra, como una parte intrínseca de él. De la India hemos heredado el nombre, la palabra, el concepto; es por ello que contamos con muchísimas obras, fuentes, compendios, pensadores que dieron soporte filosófico, religioso y moral a esta disciplina. Sin embargo, en todas las culturas la idea de Yoga en sentido de unión las ha acompañado siempre. Así pues, nuestras clases se sustentan en todas aquellas fuentes netamente yóguicas y en otras fuentes y pensamientos que se han enfocado en la búsqueda del Ser y en la Realización plena.

LA FILOSOFÍA Y LA CIENCIA

Cuadro de la Escuela de Atenas, pintado por Rafael Sanzio, donde aparecen todos los filósofos de la historia hasta su época.
La escuela de Atenas, por Rafael Sanzio.

La filosofía es la ciencia y el pensamiento que nos ayuda a profundizar en nosotros mismos, cuestionando el universo que nos rodea y a nosotros mismos desde un punto de vista científico y experimental. Grandes escuelas, maestros y sendas filosóficas tanto de oriente como de occidente que han intentado ofrecer luz a aquellas cuestiones que nos atañen y que nos inspiran para indagar en las profundidades del Ser. El tantrismo, la filosofía Advaitia, el Vedanta, Sócrates, Platón, el existencialismo, el nihilismo… son algunas de las fuentes filosóficas en las que se apoyan nuestras prácticas.

LAS OBRAS SAGRADAS

Imagen tomada de cintura para abajo, con persona sentada con piernas cruzadas, mientras sostiene un libro en su pierna y realiza un mudra con las manos. Delante una vela y un mala.
Libros inspiradores de grandes obras

La palabra “religión” proviene del latín, y significa “volver a unir”. Así pues, el camino de la religión es que los seres humanos volvamos a sentir la unión con “lo sagrado”. Cuando comenzamos a desentrañar los orígenes de las religiones, aquellos textos sagrados que han servido de sustento, y retiramos toda la interpretación doctrinaria que se ha realizado a lo largo del tiempo (y que han dado lugar a las Instituciones), encontramos una sorprendente fuente de conocimiento interior. Estos textos fueron escritos para el conocimiento profundo del ser. Cada elemento, cada personaje, cada nombre, cada palabra, nos ayudan a explorar las distintas partes de nuestra alma, de nuestro interior. La Ramayana, la Biblia, la Torah, el Libro de los Muertos, el Baghavad Gita, son algunas de las grandes obras que tomamos como fuentes para dar sustento a nuestras sesiones.

LA NATURALEZA Y SUS CICLOS

Detalle de una pequeña flor amarilla en la naturaleza con agua de fondo.
La naturaleza está llena de inspiración

La naturaleza, esa gran maestra en la que podemos observar nuestros propios ciclos y a conocernos mejor a nosotros mismos. Las estaciones, los cambios en la atmósfera, los ciclos vitales de los seres vivos, la transmutación de las energías también tienen lugar dentro de nosotros. El invierno, la primavera, el verano, el otoño nos indican, con sus cambios, de qué manera todo nuestro ser experimenta cada uno de los ciclos. Los diferentes momentos del día, de las horas, cambian nuestros ritmos… La influencia del cielo, de la luna, del sol, de la atmósfera en nuestro estado de ánimo, nuestros pensamientos y aspiraciones… a través de todo ello, somos capaces de inferir esa gran premisa tántrica: Somos el Microcosmos dentro del Macrocosmos.

LO COTIDIANO

Cualquier cosa, en definitiva, puede ser inspirador: las flores, disfrutar de un paseo, contemplar un paisaje, una obra de arte, o incluso un juego de niños… En cada paso, podemos encontrar una inspiración para nuestro Yoga, es decir, ese estado de unión con el todo, esa integración completa de tu ser consigo mismo y con todo lo que le rodea.

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