El Yoga Nidra es una técnica desarrollada por Swami Satyananda a través de su propia experiencia y del estudio de antiguas escrituras. Se revela como una técnica de meditación yóguica guiada poderosa que, de una forma accesible para la gran mayoría de las personas, puede transformar toda nuestra vida y permitirnos alcanzar estados profundos de meditación, gracias, entre otras cosas, a la visualización y al sankalpa. En este artículo descubrirás todo lo que tienes que saber acerca de esta técnica. ¡Vamos a ello!

¿QUÉ ES EL YOGA NIDRA?

El Yoga Nidra (que significa literalmente «Yoga a través del Sueño Profundo») es un poderoso sistema que a través del llamado “sueño yóguico” o “sueño consciente”, un estado de profunda calma consciente que nos permite indagar y profundizar en nuestro cuerpo, nuestros sentidos y nuestra mente para liberarnos de las tensiones acumuladas, modificar patrones mentales limitantes (que veremos más adelante) y alcanzar estados de meditación muy profundos, que pueden ser de ayuda en nuestra práctica de cualquier tipo de meditación, como la meditación trascendental, el mindfulness, y en general, cualquier tipo de meditación que realicemos.

Swami Satyananda Saraswati: su creador

Cuenta Swami Satyananda, que estando en Rishikesh, viviendo con su gurú Swami Sivananda, tuvo una experiencia que desencadenó su interés por desarrollar la técnica del Yoga Nidra: él se dedicaba a vigilar  la escuela  donde los niños aprendían sánscrito y recitaban los vedas mientras el encargado no estaba. Dormía entre las tres y las seis de la madrugada, pero los niños se levantaban a eso de las cuatro de la madrugada, y enseguida comenzaban a recitar los versos de los Vedas. Un día en que asistía a una celebración, los niños comenzaron a recitar ciertos versos que Satyananda nunca había leído o escuchado, pero que, sin embargo, sentía que los conocía, y cada vez esa sensación era mayor: conocía esos versos.

Al preguntar a su maestro y a varios compañeros respecto a lo que le sucedía, llegó a la conclusión de que cuando dormimos, no estamos en un estado de completa inconsciencia, sino que dentro de nosotros hay una potencia que se encuentra alerta a las situaciones externas. Fue así como se interesó aún más por este hecho, y comenzó a investigar al respecto, surgiendo así el Yoga Nidra. Tras profundizar en los estudios de los textos tántricos, decidió absorber todas aquellas técnicas e inventar una nueva que consiguiera usar el sueño consciente como un medio de autotransformación.

Contexto del Yoga Nidra dentro del Ashtanga Yoga

El Yoga Nidra nos ayuda en el proceso de Pratyahara, pero, además, su configuración nos va adentrando y preparándonos para las siguientes etapas: la concentración (dharana) y la meditación (dhyana). La mente consciente, activa, pensante, nos va abandonando a medida que profundizamos en la práctica, y comienza a emerger el mundo del subconsciente. Nosotros mantenemos cierto sentido de alerta, para no dormirnos, pero no hay elemento racional en ella: es decir, en el proceso del Yoga Nidra, estamos despiertos para no caer en el sueño inconsciente, sin embargo, todo fluye sin que nosotros debamos hacer nada para evitarlo o para potenciarlo.

De esa forma, vamos desconectando los sentidos y, además, vamos desarrollando la concentración en nosotros. La rotación de la consciencia, el conteo de las respiraciones, las sensaciones opuestas, que iremos viendo más adelante… van llevando a nuestro ser a un estado de absoluto recogimiento y de introspección.

EL YOGA NIDRA EN NUESTRA PRÁCTICA DE YOGA

El Yoga Nidra nos permite alcanzar profundos estados de meditación

En occidente, el yoga que se ha popularizado es el Físico. Muchas personas acceden a las clases en busca de sentirse mejor con ellas mismas, de flexibilizar y fortalecer su cuerpo a través de la práctica, e incluso de recuperarse o prevenir alguna dolencia. Otras acceden en busca de un poco de calma mental, que le ayude con dolencias como la ansiedad o la depresión. Sin embargo, son pocas las personas que siguen la senda de un yoga más supremo, donde el cuerpo –que hasta el momento es la herramienta que se emplea en el Hatha Yoga- pase a un segundo plano, y la actividad, la técnica y la recuperación suceda en la mente.

El Hatha Yoga (y cualquiera de sus variantes) es un medio idóneo de autoconocimiento, en el que las energías se mueven, los bloqueos se deshacen, y nuestra mente y actitud cambian gracias a la ejecución de las Asanas y al encuentro con nuestro cuerpo físico, que se convierte en maestro vital. Sin embargo,  esta senda puede ser muy dura, y puede también que, por nuestra propia idiosincrasia, no consigamos vislumbrar muchos de nuestros aspectos de una manera clara y reveladora. El Raja Yoga y sus técnicas, se convierten en una actividad necesaria para nosotros.

El Yoga Nidra, además, tiene un alto valor terapéutico, y capacidad de transformar nuestra vida de un modo factible, consciente, y que nosotros mismos podemos controlar: desarrollar esas potencialidades dentro de nosotros que nos permitan deshacernos de las tensiones que hemos ido acumulando a lo largo de la vida, para liberar a nuestro ser y permitirle ascender hacia un desarrollo espiritual donde podamos encontrar nuestra verdadera esencia.

El Yoga Nidra pasa contundente hacia el estado de Pratyahara, y además, prepara la tierra para que la Concentración y la Meditación sean pasos accesibles para nosotros… y ¿quién sabe? Encontrar el Samadhi.

YOGA NIDRA PARA LOS TRES TIPOS DE TENSIÓN

Hoy día, relajarnos se ha convertido en un verdadero arte. Algo que debería ser tan natural en nosotros como el respirar, a consecuencia de todos los cambios que se han producido en nuestra historia como humanos, se ha transformado en un lujo; se ha “desnaturalizado” e incluso podemos pasar toda la vida envueltos en la tensión constante: como un grito ahogado dentro de nosotros, esperando ser expulsado. Aquí os dejo algunas explicaciones acerca de la tensión, de la importancia de la relajación en nuestra vida y de cómo el Yoga Nidra puede ayudarnos a liberarnos de dichas tensiones.

El sistema del Yoga Nidra es un medio excelente para obtener la paz y la armonía en estos tres aspectos del ser. A través del recorrido del cuerpo, de la observación de la mente y de las visualizaciones, podemos alcanzar el estado de paz y de calma en nuestro cuerpo, mente y emociones. Ello va a significar que podamos vivir una vida más plena, con menos problemas, que dejemos de lado todas las tensiones que en nada aportan a nuestra vida; ver las cosas desde un punto de vista más real y objetivo y menos doloroso para nosotros, ser capaces de gestionar nuestras propias emociones, ganar en armonía y felicidad y, en definitiva, disfrutar más de la vida y desapegarnos de todo aquello que nos resulta doloroso.

La vida ha cambiado, pero nosotros seguimos siendo los mismos

La vida ha cambiado en todos sus aspectos, es algo evidente: nuestro sistema social no es el mismo que hace unos cuantos siglos atrás. A medida que el tiempo ha ido avanzando, grandes cambios han sobrevenido, sin embargo, nosotros, como Homo Sapiens, sí que seguimos siendo prácticamente los mismos que hace 195.000 años, esto ha supuesto un desajuste entre nuestro avance tecnológico y social, y la capacidad de nuestro organismo de adaptarse a todas estas alteraciones.

Pero es en los últimos doscientos años cuando estamos experimentando realmente este desajuste entre nosotros y el mundo que hemos creado. Hay una dispersión de la energía en todos los niveles, que ha llevado a la mente humana a perder su equilibrio y armonía en todas las esferas de la existencia. Todo esto ha conllevado la aparición de las enfermedades psicosomáticas, cuya presencia está íntimamente ligada al estrés y al desequilibrio emocional y mental: la diabetes, la hipertensión, la migraña, el asma, las úlceras, los problemas digestivos, las enfermedades en la piel, las enfermedades psicológicas… son las principales enfermedades que nos tratamos,  y que más menoscabos pueden tener en nuestra salud. Ahora no son las guerras, las epidemias o la hambruna la principal causa de muerte en nuestra sociedad, sino el cáncer y las enfermedades coronarias, íntimamente relacionados con nuestra tensión física, mental y emocional.

La ciencia médica ha aprendido a curar enfermedades que hace unos siglos podían diezmar la población y que ahora son apenas inofensivas, y prosigue en su estudio para combatir las dolencias psicosomáticas: se investiga contra el cáncer, se hacen estudios de la incidencia del estrés, del tabaco o de la contaminación en las enfermedades coronarias, sin embargo, el tratamiento se realiza desde un punto de vista netamente empírico, dejando a un lado la dimensión mental, emocional y espiritual del ser humano.

El gran problema actual del ser humano hoy día es la tensión constante y acumulada, abono excelente para las enfermedades nombradas anteriormente y muchas otras. Encontrar la forma de relajarnos completamente en todos los aspectos de nuestro ser, nos garantiza un estado constante de paz y de armonía, donde la tensión se convierte en mera circunstancia en vez de un estado continuo.

La tensión y sus distintas manifestaciones en nosotros

La tensión puede manifestarse de muchas maneras y por muchos motivos: si trabajamos mucho, o si no trabajamos nada, acumulamos tensión; si dormimos mucho o no dormimos nada, acumulamos tensión; si nuestra dieta es alta en proteínas o en hidratos,  nuestro organismo acumula tensión. Todas ellas se almacenan en distintos planos de la personalidad humana: el corporal, el mental y el emocional.

Y cada uno de nosotros va acaparando tensión que se manifestarán en otros niveles de la vida social: en las relaciones interpersonales, con la familia, en la comunidad, en la vida económica, política, en las relaciones internacionales… Y, sin embargo, no hemos podido desarrollar aún ningún método o sistema nos ayude a encontrar la paz… Y es que,  como ya indican los los textos yóguicos, solo existe una vía inequívoca que puede darnos la paz y la armonía: el encuentro con nosotros mismos, la búsqueda interior. Aprender a relajarnos nosotros, para que todo el sistema comience a cambiar es la piedra angular de la verdadera revolución en nuestra existencia.

Las tres formas de tensión descritas en el Yoga y en la Ciencia

Tensión física

En la que nuestro cuerpo se ve implicado, afectando a la musculatura, al sistema nervioso y endocrino. Esta tensión se puede eliminar fácilmente mediante una relajación física profunda, posible de alcanzar en el Yoga Nidra.

Tensión mental

Es el resultado de una actividad mental intensa y excesiva: ideas, imágenes, fantasías, confusiones, oscilaciones… a lo largo de la vida, nuestras experiencias se van acumulando en nuestra mente, y de vez en cuando, estas explotan manifestándose en el cuerpo, la mente, en nuestra actitud, nuestras reacciones y emociones. Cuando nos encontramos tristes, rabiosos o irritados, solemos achacarlo a algo superficial, pero, sin embargo, la verdadera raíz es mucho más profunda. El Yoga Nidra puede ayudarnos a profundizar en los reinos de la mente subconsciente, liberándola de todas las tensiones acumuladas a lo largo de la vida, y estableciendo armonía en todas las facetas de nuestro ser.

Tensión emocional

Esta tensión proviene de las dualidades, como amor/odio, ganar/perder, riqueza/pobreza, felicidad/infelicidad. Esta tensión es más difícil de eliminar por la dificultad que tenemos a la hora de expresar de una manera asertiva nuestras emociones, por lo que tendemos a reprimirlas, dando lugar a tensiones fuertemente arraigadas. Estas tensiones son difíciles de relajar a través del sueño ordinario o la relajación ordinaria, debemos recurrir a sistemas como el Yoga Nidra, para que la mente pueda tranquilizarse.

La verdadera relajación  necesita una mente alerta

A veces, en las clases, he explicado a los alumnos la importancia de que, cuando realizamos la relajación final, tras una sesión de asanas y de pranayama, es fundamental que no nos durmamos, que hagamos lo posible para evitar el sueño y abandonarnos a él. Para ello, utilizo un símil que aquí puede venirnos bien:

Imagina que accedes a un edificio, donde hay cinco pisos hacia arriba y cinco pisos hacia abajo. El piso del medio digamos que representa tu estado normal del día a día. Cada piso superior va a ser un grado más de tensión, siendo el más alto la tensión absoluta, o el estado de shock. El último piso va a ser la relajación absoluta, que podríamos incluso identificar con el de la liberación (el fin último del Yoga). Para que tu ascensor funcione, necesitas corriente eléctrica que, en este caso, sería nuestra mente consciente.

Cuando te relajas, tu interés se centra en descender cada piso. A medida que te vas relajando más y más, puedes ver que el ascensor va bajando y bajando. Sin embargo, ¿qué sucedería si nos durmiéramos? Que la luz se interrumpiría, y tu ascensor podría quedar parado en el tercer piso, por ejemplo. Eso significaría que no podría seguir bajando, y que, por ende, no podrías continuar tu relajación hacia el piso cuarto. Si, por ejemplo, el tercer piso se corresponde con tu aspecto emocional, esto significaría que, al dormirte, no has conseguido liberar las tensiones emocionales, y que aunque hayas relajado el cuerpo y la mente, estas tensiones seguirán ahí, en lo profundo de tu ser.

Pero, si me duermo, ya me relajo, ¿no…?

Pensamos que, en realidad, relajarnos es fácil. Basta con tumbarte en tu cama o reclinarte en el sillón y cerrar los ojos, y si te duermes, ya, entonces, te has conseguido relajar plenamente. Pero, sin embargo, en absoluto esto supone relajarnos. Nuestra mente, ya sea en sueños, ya sea con pensamientos reverberantes, sigue trabajando mientras dormimos. El cuerpo no se relaja completamente, de hecho, a veces incluso durante el sueño, podemos despertarnos doloridos porque alguna parte de nuestros músculos se han contracturado, o porque sintamos ardor de estómago. Otras personas se levantan con la mandíbula dolorida, pues han estado toda la noche apretando los dientes.

No, no hay relax en el sueño, o en el hecho de tumbarnos simplemente. Una verdadera relajación necesita de nuestro estado consciente, de una mente activa y despierta.

¿Cuántas veces te has despertado y has tenido la sensación de que estás tan cansada como cuando te fuiste a la cama la noche anterior? ¿Cuántas veces has sentido que el sueño, que debía ser reparador, no ha surtido efecto en ti, y tu mente sigue dando vueltas, y tu cuerpo sigue dolorido? Todo esto se debe a que, en realidad, dormir no significa dejar de estar tensos. El sueño, muchas veces, es solo una especie de standby de las tensiones diarias, e incluso durante el sueño, pueden aparecer otros tipos de tensiones manifestadas en sueños desasosegantes, en la incapacidad para dormir, en las tensiones que mencionábamos anteriormente.

Lo importante no es dormir, sino descansar

He escuchado varias veces en mis clases, alumnos decirme que no han podido dormir bien, o que llevaban tiempo sin dormir, y que en los 15 minutos que duran las relajaciones, se han levantado mucho más recuperados que en las ocho horas de sueño de la noche pasada. Eso solo significa que han conseguido liberar muchas de las tensiones acumuladas que no han podido deshacerse en el sueño. Sintiéndose mucho más reconfortados, en paz, en armonía y calma para iniciar un nuevo día.

CÓMO FUNCIONA EL YOGA NIDRA

Con la práctica de Yoga Nidra, conseguirás de una manera consciente, liberarte de las diferentes tensiones y patrones mentales que has ido adquiriendo a lo largo de tu vida -o de otras vidas- y que de algún modo te limitan para alcanzar la Plenitud del Ser. Al ir desarrollando las diferentes técnicas, comenzarás, entre otras cosas, a liberarte de las tensiones físicas, mentales y emocionales y a ahondar en estados profundos de conciencia. Sin embargo, aquí es importante hablar de un fenómeno muy conocido por los yoguis y las yoguinis que pueden ayudarnos a comprender por qué existen dichas tensiones, y son los Samskaras.

Qué son los Samskaras y cómo nos influyen

Para comprender mejor cómo nos ayuda el Yoga Nidra, es necesario hablar de los samskaras o impresiones mentales. Estas son improntas adquiridas a lo largo de nuestra existencia.  Algunas las heredamos, pero muchas otras nos vienen por diferentes experiencias que hayamos tenido. Estas improntas quedan grabadas como surcos en nuestra mente y nos llevan a reaccionar de la misma manera siempre. Algunas son positivas, pero otras pueden ser nefastas para nosotros.

Por ejemplo, imagina que siendo niña un día estás jugando al escondite y al meterte en un armario oscuro, una balda cae haciendo un ruido tremendo. En ese momento, eres consciente de la oscuridad que te rodea y empiezas a sentir miedo. Aunque no existe ninguna relación entre ese miedo y la oscuridad, tu mente ha creado una relación entre ambos estímulos, de manera que te vuelves insegura y, por ejemplo, empiezas a temer a la oscuridad y necesitas dormir con tus padres o con la luz encendida. Quizás más adelante eso te condicione para quedarte en casa de alguna amiga, y te vuelvas alguien insegura…

Es decir, una situación determinada, una reacción hacia esa situación, puede llevarte a generar en ti inseguridad y falta de confianza.

Como un árbol produce semillas cada año, y en el curso de su vida producirá millones, la mente produce billones de semillas de sus experiencias, que se conocen como karmas, samskaras y arquetipos.

 Estos karmas o samskaras se acumulan en la mente en tres niveles: la capa más profunda, es la del inconsciente, donde permanecen latentes, sin manifestarse; la capa intermedia es la del subconsciente , donde los samskaras están en el proceso de transición, manifestación y almacenamiento. La tercera capa está en un proceso de maduración y fructificación, en el nivel de la mente consciente. En la doctrina del karma, estos tres niveles se conocen como karma actual, karma acumulado y destino.

Tipos de Samskaras que pueden formarse

Aunque ya hemos dicho que los samskaras también puede proceder de nuestra herencia (o como algunas personas dirían, de nuestras vidas pasadas… pero aquí me mantengo al margen), aquí os explico las dos vías muy generales por las que pueden formarse samskaras:

De experiencias personales

Como acabamos de ver, los samskaras pueden venir de experiencias y vivencias que hemos tenido y que procesamos de manera diferente, según cómo la gestionemos, podemos reaccionar de un modo positivo (entonces es un aprendizaje que nos lleva al crecimiento), o de un modo negativo (limitando nuestra vida y creando tensión en nosotros).

Por imitación y aprendizaje

Pero, además, también nuestros patrones mentales tienen lugar mediante el aprendizaje y la imitación. Cuando somos niños sembramos las semillas de nuestro carácter y personalidad como adultos, y de ello gran responsabilidad la tienen nuestros padres o aquellas personas que nos cuidan.

Se suele decir que los niños son como esponjas, que lo absorben todo, y aunque parezca naíf, realmente es una gran verdad. Los niños lo perciben todo, lo entienden todo, lo ven todo. Quizás no puedan interpretar la información que reciben, porque no tengan las herramientas necesarias para ello, pero la esencia la captan. Así, si eres una persona que critica a los demás delante de tu hijo, este puede volverse inseguro (al pensar que también lo critican); si en una situación conflictiva (un atasco) te dedicas a dar gritos, captará que ante situaciones que no puede evitar, debe frustrarse; o si le contestas mal a camarero que te sirve tarde, aprenderá a no ser tolerante con las demás personas… Y así sucesivamente.

Y todos estos ejemplos, al final se van convirtiendo en patrones y formas de ser, que van a determinar toda nuestra vida.  Y aunque estos surcos pueden ser positivos, en este caso nos centraremos en aquellos que realmente han supuesto un límite en nuestra vida.

La buena noticia llega ahora: son muy pocos –o casi ninguno- los patrones mentales que no puedan ser modificados. Al nacer somos casi una tabula rasa, un papel en blanco, tanto en nuestro cuerpo como en nuestra mente. A medida que vamos interactuando con nuestro entorno, nuestra mente y nuestro cuerpo se van formando. Esto significa que, aunque tengamos patrones mentales muy arraigados en nosotros, en realidad, podemos modificarlos. Eso sí, requerirá su tiempo y su constancia. Nos encontramos ahora con la figura del Sankalpa, el pilar básico de todo el Yoga Nidra.

Todo esto te va a llevar a un estado en el que tu consciencia va a funcionar como una potencia. A lo largo de todo el proceso, puede que aparezcan en ti ciertos pensamientos, imágenes y acontecimientos mentales que te asusten o te creen desasosiego: debes dejarlos pasar, se trata de todos esos samskaras o impresiones de los que no hemos sido conscientes y que hemos de liberar. Acéptalos, porque cuando aparecen, es señal de que están siendo liberados, de que tu ser se ha liberado. Y a medida que tu mundo subconsciente se va limpiando, el Sankalpa va a actuar como un eco, como un nuevo surco que horadará la tierra para crear un nuevo patrón, y, así una transformación en toda tu vida.

Todo sobre el Sankalpa

Definicio de Sankalpa

Sankalpa significa “resolución”, y es el pilar en el que se fundamenta toda la práctica del Yoga Nidra. Se define como una frase breve, sencilla, en modo afirmativo y con una gran importancia para nosotros. Antes de comenzar la sesión de Yoga Nidra, es recomendable que conozcas qué es un Sankalpa. Para ello deberás hacer balance de los últimos cinco años: observar aquellos aspectos en los que te has mostrado débil, y ver qué puedes potenciar. No obstante, también puede suceder que no haya nada en concreto que quieras cambiar, en ese caso puedes aprovechar y desarrollar algún estado o actitud en ti.

Por ejemplo, te has dado cuenta de que durante estos últimos cinco años, realmente has sido una persona muy insegura y con falta de confianza,  y quieres cambiar este hecho; entonces tu Sankalpa podría ser “Confianza y seguridad en mí misma”. Es una frase breve, sencilla, afirmativa y que es importante para nosotros. No sería adecuada la frase “Ya no hay inseguridad en mí”, puesto que es una frase negativa, con elementos que queremos evitar: “no” y “inseguridad”. Recuerda esto, la frase siempre debe tener connotación positiva.

A veces puede ser una frase que parece positiva, porque no lleva la partícula “no”, pero tiene connotación negativa, por ejemplo, “Supero todos mis miedos”. En este caso, estamos usando el elemento negativo (el miedo) en la frase. De una forma indirecta, invitas a tu cerebro a que siga pendiente del miedo, sigue existiendo en tu formulación. Aquí sería conveniente una frase tal como “Soy valiente y decidida”.

Recuerda, tu sankalpa ha de ser:

-Breve.
– Sencillo.
– Muy significativo para ti.
– Afirmativo.

Durante la sesión de Yoga Nidra, tendrás que repetir varias veces tu Sankalpa, cuando lo hagas, debes poner todo tu corazón en ello. Puedes incluso imaginarte en esa situación que deseas para ti. Hazlo con todo tu ser, porque así ahondará en tu subconsciente.

El Yoga Nidra como transformación

A través del Sueño Yóguico, en el que todos nuestros sentidos están apagados, excepto nuestra consciencia como potencia, y nuestro oído como vehículo para guiarnos, podemos conseguir trascender aquellos aspectos que han sido como cadenas a lo largo de nuestra existencia: obtenemos la libertad de ser en nuestra verdadera esencia, de desarrollarnos espiritualmente. Pero, además, esta práctica nos prepara para otras prácticas yóguicas más avanzadas: capacitándonos para la Concentración y para la Meditación. Convirtiéndose en una herramienta mediante la cual podamos manifestarnos en nuestra verdadera naturaleza.

PARTES DEL YOGA NIDRA

En este apartado vamos a ir desglosando las diferentes partes de las que se compone una sesión de yoga nidra. Dependiendo de la duración de la misma, algunas podrían omitirse, sin embargo, otras son imprescindibles, entre ellas, el sankalpa. Cada persona podrá adaptar cada una de las técnicas a sus propias necesidades.

La relajación previa

Para iniciar una práctica de Yoga Nidra, es necesario preparar previamente nuestro cuerpo y nuestra mente, liberándolos de las tensiones más inmediatas. Por ello, al iniciar la práctica es necesario realizar un pequeño ejercicio de relajación del cuerpo y de la mente, eliminando las tensiones principales, para que no supongan una distracción a la hora de adentrarnos en la práctica. Este es el momento, además, en que se realiza el compromiso de mantenernos despiertos durante toda la sesión, ya que al dormirnos, aunque captamos muchos aspectos de las técnicas, no conseguimos integrarlas de igual modo que cuando estamos despiertos.

El sankalpa

Como hemos explicado ya, el Sankalpa es un propósito transformador que queremos cultivar durante la práctica. Ha de ser un enunciado breve, sencillo, evocador, positivo y que, realmente, sea algo que queremos transformar en nuestra vida.

Algunos ejemplos de Sankalpas pueden ser:

  • Confianza y seguridad en mí misma.
  • El éxito acompaña a todo lo que emprendo.
  • Soy Paz, soy Amor, Soy Luz.
  • Todos mis chakras se encuentran alineados
  • La calma es mi estado permanente.
  • Soy libre, soy valiente.
  • Mi voluntad es firme.

Como puedes observar, son frases muy sencillas que para muchas personas pueden ser evocadoras. Date cuenta de que no existe ninguna palabra negativa. Por ejemplo, si tu intención es mejorar la seguridad en ti mismo, si construyeras un sankalpa que dijera: “Ya no soy inseguro”, estarías incorporando dos palabras negativas: “no” e “inseguro”. Nuestra mente subconsciente no entiende de lenguaje ni de lógica, por lo que, de manera indirecta, estarías cultivando precisamente aquello que no quieres en tu vida. Por eso, construir tu sankalpa es tan importante.

La rotación de la conciencia

Una vez que hemos establecido nuestro sankalpa, comenzamos con la rotación de la conciencia a través de las diferentes partes de nuestro cuerpo. Esto nos ayuda, entre otras cosas, a mejorar nuestra atención, nuestra concentración y nuestra visualización. De manera progresiva, a medida que se vaya avanzando en la práctica, se irán incorporando partes mucho más difíciles de percibir. Al hacerlo, mejoraremos la relación con nuestro cuerpo y lograremos una mayor consciencia sobre el mismo. Nuestra mente aprenderá a concentrarse de manera certera y, además, iremos moviendo el prana, la energía, por los diferentes centros energéticos mayores y menores de nuestro cuerpo. Así, nuestra práctica se verá beneficiada por esa conexión con el aspecto sutil de nosotros.

La conciencia en la respiración

En la siguiente etapa nuestra mente comienza a focalizarse en aspectos aún más sutiles, pero que nos permiten continuar profundizando. En este caso, la instrucción será observar el proceso de la respiración. En una primera fase, observaremos el proceso en sí, pues muchas personas, a pesar de respirar todos los días, encuentran dificultad en observar su respiración. A medida que se vaya profundizando en la técnica, esta se volverá un poco más compleja, de modo que añadiremos el conteo de números mientras respiramos e, incluso, algunas técnicas como la alternancia respiratoria. De este modo, nuestra calma y nuestra concentración mental será mucho más profunda.

Experiencias sensoriales

Una vez que la mente se encuentra en calma, llega el momento de desarrollar diferentes sensaciones sensoriales tanto en el aspecto físico como en el aspecto mental, jugando con los contrarios. Esta parte nos ayudará a poder mantenernos concentrados con independencia de las diferentes sensaciones que podamos experimentar durante, por ejemplo, una meditación. Así que, en esta fase, desarrollaremos diferentes percepciones, por ejemplo: Frío vs. Calor, Pesadez vs. Ligereza, placer vs. Dolor…

Observación de Chidakasha

definición chidakasha

Tras las experiencias sensoriales, una vez que nuestra mente está en calma e inafectada del mundo exterior, toca el momento de observar el chidakasha : el espacio negro que vemos con nuestros ojos cerrados. Este espacio es una puerta de entrada hacia nuestro mundo subconsciente. En él podemos observar diferentes fenómenos, algunos ininteligibles (formas indefinidas, colores indefinidos) pero también puede que aparezca alguna imagen o recuerdo, a los cuales no hay que darle mayor importancia.

La visualización

Una vez observado Chidakasha, comenzará la parte más creativa y transformadora del Yoga Nidra: la visualización. Se trata de la inducción a un sueño controlado. No llega a ser un sueño lúcido, puesto que en todo momento debemos mantenernos conscientes, pero tiene características similares, como por ejemplo, que tenemos el control de lo que sucede y que nosotros mismos vamos recreando las diferentes situaciones. La elaboración de las visualizaciones implica, sobre todo, el uso de elementos simbólicos y arquetipos que ayuden a despertar viejos patrones, recuerdos, o samskaras que, de algún modo, nos hayan ido limitando para, así liberarlos y librarnos de ellos.

La visualización es una capacidad que se va desarrollando con el tiempo. Suele ser bastante habitual que a muchas personas les cueste visualizar, y al igual que otras técnicas de yoga, las claves principales serán la práctica constante y el desapego

Observación de Chidakasha

Una vez finalizada la visualización, volvemos a Chidakasha para observar cualquier acontecimiento que pudiera suceder en este espacio mental. Del mismo modo que antes, solo se trata de observar nuestro espacio más que de analizar lo que sucede en él. A veces podemos encontrar imágenes desagradables, sin embargo, es importante no darle mayor importancia y entenderlo como samskaras que se están liberando de nuestro subconsciente.

El sankalpa

En esta fase volvemos a repetir el sankalpa con el que estemos trabajando, de este modo, se fijará con mayor firmeza en nuestra mente que, a medida que vaya practicando, conseguirá convencerse y transformaremos nuestro interior y, con nuestro interior, nuestro mundo exterior.

El despertar

Por último, llega el despertar. Progresivamente iremos siendo conscientes de nosotros y de nuestro entorno, extravertiendo nuestros sentidos y sensaciones para ir saliendo de Shavasana y del sueño profundo. Cada persona, según su costumbre, podrá cantar algún mantra, realizar alguna invocación, o simplemente volver a su vida diaria.

BENEFICIOS Y EXPERIENCIAS DEL YOGA NIDRA

Sin duda, la práctica del Yoga Nidra puede traer a nuestra vida grandes beneficios y experiencias. En este apartado vamos a ver de qué manera nos afecta su práctica y qué experiencias podríamos tener. A partir de aquí, será importante ser consciente de si realmente podemos realizar dicha práctica. En caso de dolencias mentales, será imprescindible consultar al médico la posibilidad de su práctica.

¿De qué forma afecta el Yoga Nidra al cuerpo y la mente?

El Yoga Nidra puede relajar todo el sistema, despertar el cuerpo psíquico, proporcionar experiencias en el plano astral, cambiar las presiones del sistema coronario y ejercer influencia sobre la materia física en el cerebro.

Su práctica lleva descubrir las capas más profundas de la psique y traerlas a la experiencia consciente. En nuestra mente, existen millones y millones de impresiones guardadas en forma de arquetipos, que son en sí mismas la suma total de cada una de las experiencias de la vida a las que llamamos karma. Como una cámara, registramos todas nuestras experiencias de manera consciente e inconsciente y quedan grabadas para convertirse en arquetipo.

No obstante, algunos de los beneficios más inmediatos y tangibles tienen que ver con nuestra tensión y sus efectos en nuestra vida: problemas de insomnio, estrés, ansiedad, depresión, baja autoestima, apatía, etc. pueden verse bastante mejorados gracias a su práctica que, entre otras cosas, nos ayuda a:

  • Favorecer la relajación total de nuestro cuerpo.
  • Armonizar el funcionamiento interno de nuestros órganos y vísceras.
  • Calmar la mente
  • Controlar los estados de estrés y de ansiedad.
  • Mejorar la autoestima
  • Favorecer el descanso y la regeneración celular.
  • Ayudar en procesos de desintoxicación, como por ejemplo, dejar de fumar.
  • Mejora la concentración, la memoria, la capacidad de análisis.
  • Ayuda a regular nuestras emociones y a mejorar el autocontrol.
  • En estados especiales, como el embarazo, permite trabajar con la seguridad y la confianza.
  • Favorece la conciencia corporal.
  • Permite profundizar en la meditación.

Experiencias kármicas

Cuando practicamos Yoga Nidra, la conciencia se desplaza de una capa hacia otra. Si alcanzamos niveles muy profundos de conciencia, podemos tener experiencias explosivas y fantásticas. Si no logramos alcanzarlo, nuestra consciencia tiene algún tipo de relajación, sueño o experiencia placentera.

Experiencias y sensaciones como la levitación pueden suceder cuando se atraviesa la mente subconsciente, puesto que nuestra consciencia se desapega de la idea de cuerpo, y cuando esto ocurre se tienen experiencias maravillosas. Podemos encontrar, entonces, experiencias kármicas de esta vida o de la otra.

Estas experiencias suelen adoptar formas de arquetipo y símbolos, ya que no estamos en la mente consciente, donde su lenguaje se basa en palabras y conceptos, sino que estamos en un mundo en el que se manifiestan a través de símbolos, colores, sonidos, y que son los arquetipos que emergen del mundo psíquico durante el Yoga Nidra.

Experiencias extrasensoriales

También podemos tener experiencias de sensaciones que no están ocurriendo en ese momento. Por ejemplo, de repente, sentir un olor determinado. Forman parte de esa mente subconsciente a la que accedemos.

LIBROS DE YOGA NIDRA

Existen algunos libros de Yoga Nidra, sin embargo, los más recomendados son dos: uno del propio Swami Satyananda, del que puedes ver una reseña de su libro en Youtube (Yoga Nidra, por Swami Satyananda Saraswati), y de Danilo Hernández, discípulo de Swami Satyananda, donde habla sobre esta técnica en su libro Claves del Yoga.

Libro Yoga Nidra
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Claves del Yoga Danilo Hernandez
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VÍDEOS DE YOGA NIDRA EN YOUTUBE

A continuación te añado varios vídeos con meditaciones, según Swami Satyananda, en Yoga Nidra. En este artículo encontrarás tres vídeos, sin embargo, te invito a que te suscribas al canal para que puedas acceder a más vídeos prácticos de Yoga Nidra.

Yoga nidra | Nivel básico | «Lluvia de Imágenes»

Yoga Nidra | Primer Nivel| Visualización del templo

Yoga Nidra | Segundo Nivel | Vibrando en el Om

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