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Sukhasana | La postura fácil

por
Míriam
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11 julio, 2015

Sukhasana significa «postura fácil», aunque algunas escuelas también la llaman «el sastre». Esta aparentemente sencilla postura se utiliza como punto de partida y punto de llegada para la ejecución de otras asanas en posición sedente. A continuación explicaremos cómo debes ejecutarla y cuáles son los puntos principales a tener en cuenta.

Nombre en sánscrito: सुखासन
Transliteración: Sukhāsana/ Sujasana o sukhasana
Traducción: Postura fácil.
Clasificación: Postura básica. Postura de meditación. Postura sedente.
Nivel: Básico.

¿Cómo se ejecuta?

Lo primero que debemos tener en cuenta es que esta postura se realiza sentados en el suelo. En la explicaicón, daré algunas variantes para las personas que por cualquier circunstancia no puedan sentarse en el suelo. No obstante, básicamente se trata de una postura sedente en el piso. 

Lo primero que debemos hacer es, con cuidado, sentarnos en el suelo y poco a poco iremos ajustando. 

Cruza amigablemente tus piernas. Se trata de un cruce sencillo, en el que una pierna queda cruzada frente a la otra, y cuyo pie se esconde ligeramente debajo de dicha pierna, formando una X.

Comprueba que tus isquiones (los dos huesos de la articulación de las caderas) están tocando el suelo, y que tu suelo pélvico, también roza el suelo.

En caso de que no fuera posible, entonces debes sentarte sobre un cojín, o un ladrillo, o cualquier otro soporte, de manera que puedas sentir que es esa zona la que contacta con la base.

Si tu zona inguinal no es muy elástica, y sientes demasiada tensión ahí, pero sobre todo en tus rodillas, coloca dos pequeños cojines, o mantas dobladas, bajo las mismas, para evitar la presión.

Como cuando ejecutábamos Tadasana, mantén la pelvis neutra. Pero si aún tu musculatura no es lo suficientemente fuerte, puedes, desde las caderas, inclinarte un poco hacia delante, para evitar que la columna vertebral se nos derrumbe.

Siente que desde la base de tu columna, es decir, desde tus isquiones  y coxis, te vas alargando hacia arriba, hasta la coronilla.

Al igual que en Tadasana, lleva tus hombros abajo y atrás, de forma que los omoplatos dibujen un suave corazón. Tu pecho se abre, pero sin esfuerzo, es una proyección (no sacamos pecho, sino que lo expandimos).

Tus brazos pueden quedar estirados, apoyando tus muñecas en tus rodillas, eso te va a permitir descansar la columna y soportar durante más tiempo la posición.

Puntos claves

  • Rodillas sin tensión.
  • Pelvis equilibrada.
  • Contacto de los isquiones con el suelo.
  • Columna alargada.
  • Coronilla alineada con el cielo.
  • Si estás sentado en una silla, lleva todas estas instrucciones, pero cruzando las piernas en la posición sedente en que te encuentras.

Lo que transmite,  lo que significa

Sukhasana, conocida como postura fácil, es la asana más básica de piernas cruzadas para sentarnos. El Hatha Yoga Pradipika invita a ejecutar sukhasana cuando las otras posturas de meditación no son posibles. La forma triangular que nos proporciona el estar sentados con las piernas cruzadas, ayuda a crear un circuito de energía que nos conecta con el cielo, asentando la base en la tierra.

Los beneficios que aporta

Adquirir una posición sedente con las piernas cruzadas y manteniéndonos en contacto con el suelo, beneficia, sobre todo, a nuestras piernas y nuestra columna. Que las rodillas se encuentren a la altura de las caderas evita la aparición de varices y mejora con creces nuestra circulación. Llevar la columna recta nos resulta más sencillo y eficaz, permitiendo que su correcta verticalidad cree espacio en nuestro organismo, influyendo positivamente en una mejor respiración, una mejor digestión, una mayor concentración, claridad, memoria.

Energéticamente, la forma triangular, permite que el flujo de energía no se vea obstaculizado por ningún bloqueo, además, el contacto con la tierra nos permitirá una renovación energética mucho más eficaz.

Posibles contraindicaciones

Esta asana es de las más accesibles para todo el mundo, no obstante, hay algunas precauciones que debemos tomar. Aún así, debes consultar con tu médico para saber qué pautas tener en cuenta y si es accesible para ti la posición o no.

  • En caso de molestia en la articulación de la rodilla, coloca un cojín debajo de éstas, así mismo, siéntate sobre un cojín o similar lo suficientemente alto como para que las rodillas queden lo más cerca posible del suelo.
  • Si hay dolor ciático, es mejor que por el momento no adoptemos ninguna asana que conlleve cruzar las piernas.

 

¡Namasté!